
La reciente controversia generada por el uso de la camiseta de la Selección Colombia dentro de una campaña presidencial ha reabierto un debate interesante desde la óptica de la propiedad intelectual y, particularmente, del derecho de marcas.
Más allá de las posiciones políticas que puedan existir alrededor de cualquier candidato o movimiento, el caso plantea una pregunta estrictamente jurídica: ¿el uso de una camiseta asociada a una marca reconocida constituye necesariamente una infracción marcaria cuando ocurre dentro de una actividad política o electoral?